Decenas de mensajes al día y respuestas que llegan tarde
WhatsApp, Instagram y correo preguntando lo mismo: si queda habitación, cuánto cuesta, a qué hora es el check-in. Se contesta cuando se puede y alguno se queda sin leer. Cada respuesta que tarda es una reserva que acaba en otro hotel.
Un agente en WhatsApp que responde al instante
Contesta en segundos las preguntas de siempre —disponibilidad, precios, ubicación, horarios— a cualquier hora del día. Y cuando la consulta se sale del guion, se la pasa a una persona con toda la conversación delante.